Empezamos con una furgoneta y la idea de que viajar despacio cambia las cosas. Hoy somos un pequeño equipo en Madrid cuidando cuatro Winkles y a quienes las conducen.
En 2021 camperizamos nuestra primera Volkswagen Transporter para escaparnos los fines de semana. Tantos amigos nos la pedían prestada que decidimos hacerlo bien: furgos de verdad, cuidadas, y un alquiler sin la letra pequeña de siempre.
Cada Winkle tiene nombre de mar porque es ahí donde nos gusta despertar. Las mantenemos nosotros, las limpiamos nosotros y las conocemos a fondo, para poder contarte sus trucos antes de que salgas a la carretera.
PD: sí, en la foto estamos haciendo una «W» con las manos. Marketing del bueno. Lo de reírnos de nosotros mismos también viene de serie.
Cada Winkle pasa revisión y limpieza profunda entre viajes. La recibes como nos gustaría recibirla a nosotros.
El precio que ves es el que pagas. Sin cargos ocultos, sin sorpresas al devolver la furgo.
Compensamos la huella de cada reserva plantando árboles y promovemos un turismo respetuoso.
Cinco personas, un taller en Madrid y unas cuantas miles de noches durmiendo en furgo a la espalda. Esto va de personas, no de un mostrador.
Jefe de taller
Si una Winkle ronronea, es cosa suya.Atención al viajero
La voz que te resuelve antes de salir.Finanzas y ventas
Cuadra las cuentas y abre carreteras nuevas.Estrategia y tecnología
Dibuja el mapa y mantiene la web rodando.Administración
Papeleo impecable para que tú no lo veas.Elige tu Winkle y empieza a planear la próxima aventura.